Mientras buscan a los Lanatta y a Schillaci, en Argentina hay más de 3 mil mujeres desaparecidas

Lo aseguró Fernanda Gil Lozano, Diputada Nacional para el Parlasur por el Frente UNA, en referencia al informe “Desaparición en Democracia (diagnóstico sobre la búsqueda de personas de 1990 a 2013)” realizado y difundido hace pocas horas por la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), y la asociación civil Acciones Coordinadas Contra la Trata (ACCT).

El trabajo refleja que en Argentina hay un total de 3231 niñas, adolescentes y mujeres adultas desaparecidas y que el grupo etario que concentra mayor número de desapariciones es el de 12 a 18 años, con una tendencia aún más marcada en el caso de mujeres adolescentes. La mayoría de los casos se deben a hechos de violencia de género, de trata de personas y de problemáticas intrafamiliares.

Florencia Penacchi, María Cash, Marita Verón, Sofía Herrera y Érica Soriano han sido casos resonantes pero los datos muestran que hay 3226 mujeres más en la mismas condiciones.

Al respecto, la histórica defensora de los derechos de la mujer expresó que “en nuestro país, aún en democracia, sigue desapareciendo gente muy fácilmente” y agregó que “con el aumento de las redes de trata de personas son muchísimas las mujeres que desaparecen diariamente”.

En cuanto a los malos resultados de las búsquedas, reclamó que “falta un sistema de datos unificado que permita dar con ellas, de manera rápida y eficaz”.

Por su parte, la flamante parlamentaria regional afirmó que “la fuga de los hermanos Lanatta y de Víctor Schillaci toma repercusión mediática por los tintes cinematográficos del escape y por la notoriedad de la causa del triple crimen y sus supuestas vinculaciones políticas” pero agregó que “no debe llamar la atención lo difícil que es recapturarlos porque en Argentina es una constante que la gente desaparezca como si se la hubiera tragado la tierra”.

A su vez, la Diputada del Parlasur explicó que esto “debería tomarse con mucha más perspectiva y seriedad, lo que permitiría que haya mucho más control en las cárceles, en las rutas, en las fronteras y sobre las pistas de aterrizaje clandestinas, lo que permitiría reducir notablemente el número de mujeres desaparecidas”.

También aseguró que “esto no sólo le ocurre a las mujeres” y recordó que “en Argentina hubo familias enteras que desaparecieron”, como por ejemplo el caso de los Pomar, en 2009, sobre quienes se tejieron un sinfín de oscuras especulaciones, cuando en realidad, tras 24 días de búsqueda, se supo que habían sido víctimas de un trágico accidente de tránsito. El 8 de diciembre de ese año el matrimonio y sus dos pequeñas hijas fueron hallados muertos en una zona boscosa al costado de la ruta provincial 31, en la localidad bonaerense de Gahan, lo cual demostró la impericia de los rastrillajes que se habían hecho y determinó el procesamiento de seis policías y de la Fiscal responsable de la búsqueda.

Finalmente, Gil Lozano manifestó que “en nuestro país hay una connivencia total entre la política, la justicia y las fuerzas de seguridad” porque consideró que “sin esos tres eslabones sería imposible que todo esto ocurra”.