Jugos de fruta: crece la oferta 100% natural

Lejos de los exprimidores y la imposible tarea de limpiar la juguera eléctrica, las oportunidades de tomar un jugo natural, frutal y rico se multiplican en supermercados, ferias y delis, donde se ven cada vez más y mejores opciones de jugos listos para consumir. Las nuevas marcas transforman el paradigma de jugos para consumir en casa: allí donde predominaban productos edulcorados y artificiales, ahora comienzan a liderar las propuestas sin conservantes y saludables.

La popularización de los jugos comenzó, hace algunos años, con una tímida aparición en bares y restaurantes veggies: surgieron como una alternativa más sana a las gaseosas y aguas saborizadas. De a poco, los demás lugares se fueron contagiando y al clásico exprimido de naranja le sumaron limonadas, smoothies, batidos de fruta y jugos cada vez más completos y complejos. Pero mientras en estos establecimientos la variedad crecía, en la góndola la historia era otra: los jugos industriales a base de concentrados, nefastos sobrecitos llenos de químicos e, incluso, los concentrados para diluir seguían monopolizando el segmento. Atentos a esto, pequeños y medianos productores de frutas, y hasta algunas empresas grandes del rubro, pusieron manos a la obra para diversificar la oferta.

Expansión frutal
Primero fue el jugo de arándano: hordas de amas de casa se acercaban a la dietética amiga en busca del jugo violáceo lleno de propiedades antioxidantes, vitaminas y minerales. El problema era que lo encontraban, sí, pero en versiones que eran, en su mayoría, muy desabridas. “Las empresas comenzaron a hacer un jugo orientado a las propiedades medicinales del arándano, pero menospreciando su sabor”, explica Marisa Palacio, de Il Mirtilo.
Así, el arándano abrió el juego y (por suerte) ahora son muchas las empresas que están apostando a ampliar la categoría, esta vez haciendo las cosas bien: ofreciendo sabor y calidad. “Por un lado, las grandes empresas comienzan a inclinarse hacia lo natural, lanzando nuevas versiones de sus productos o nuevas marcas con más fruta y menos azúcar -cuenta Sergio Vázquez, fundador de Las Brisas-. Por otro lado, nuevas marcas de jugos saludables, naturales u orgánicos, están surgiendo con una impronta más sustentable”.
Concretamente, hoy conviven en el mercado dos tipos de jugos: los que se elaboran a partir de concentrados y los que no. Los primeros, más económicos y con sabores alejados de la realidad, son sometidos a un proceso en el que se les quita el 80% del agua. El resultado es un producto fácil de almacenar y de transportar, pero sin las vitaminas y minerales originales, que suelen ser añadidos artificialmente junto a conservantes, estabilizantes y aromatizantes.

En la mano contraria de estos mal llamados jugos de fruta, existe un abanico de variedades naturales (a veces orgánicas), más sabrosas y genuinas. Una de las mejores propuestas que se consigue en Buenos Aires es Purificare: kiwi orgánico: Con la primera plantación de kiwis orgánicos de la Argentina, en 2006, la familia Innocenti quiso agregar valor a su producto y comenzó la elaboración de mermeladas y jugos de esta fruta. Luego, de a poco, fueron sumando el resto de las frutas (ciruela, durazno, pera, frambuesa y arándanos) manteniendo la misma premisa: no usar edulcorantes, aromatizantes ni conservantes. Ni muy livianos ni muy pesados, los jugos tienen la consistencia justa, un increíble sabor a fruta y un dulzor perfecto. Como dato de color, alimentaron a Ringo Starr (un gran exponente del consumo de productos orgánicos) durante su estadía en el país. Vienen en tres presentaciones (170ml, 500ml y un litro) y se consiguen en Buenos Aires Market y en www.pedileacarol.com, flamante delivery de productos orgánicos.

Por Carol Morgan, Directora de Pedile A Carol. Orgánico y Natural (www.pedileacarol.com)