El dólar saltó por encima de los 41 pesos

Por la fuerte caída en las ventas, la industria automotriz debió poner un freno a la mano de obra y ya hay seis terminales que suspendieron personal. La medida afecta a más de 7.000 trabajadores.

Renault suspendió a 1.500 operarios y debió paralizar su planta ubicada en Córdoba luego de un acuerdo con el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA). Como consecuencia de esta medida, trabajadores cobrarán apenas el 75% de su salario aunque la compañía francesa se comprometió a evitar despidos en el corto y mediano plazo.

Según los últimos datos que se conocieron en febrero, la venta de autos 0 kilómetro cayó un 42,8% y descendió a las 39.825 unidades, además el patentamiento de febrero 2019 marca según la Asociación de Concesionarios Automotores una baja del 33,7% en relación a enero.

La medida de Renault se suma a la de Grupo PSA Argentina, una compañía francesa que suspendió a 1.000 operarios por todo el mes de marzo, al paralizar la producción de su planta de El Palomar. En la automotriz no descartan que esto se extienda a abril.

Honda también optó por suspender 700 trabajadores por tres semanas en su planta de motos y cuatro la de la camioneta HR-V, en Campana. La compañía podría prolongar la paralización de parte de su planta por un tiempo más largo y los operarios cobrarán el 70% de sus salarios.

General Motors viene suspendiendo personal desde septiembre del año pasado. El acuerdo fue renovado y alrededor de 1500 trabajadores trabajan en suspensiones rotativas y cobran el 70% del sueldo.

Fiat Chrysler Automobile (FCA) optó por un régimen de suspensiones de los días lunes y viernes y esperan poder reducirlas a un día a la semana. Una medida que afecta a 2000 trabajadores.

Iveco, del grupo CNH Industrial, comunicó por su parte a sus proveedores que en marzo trabajará durante 10 días. La fábrica de camiones fue más afectada que la planta de motores FPT Industrial, del mismo grupo y Volkswagen Argentina levantó a fines del año pasado los programas de suspensiones, como resultado de nuevos contratos de exportación.

El dólar saltó por encima de los 41 pesos y tocó su nivel más alto desde fines de septiembre, al rozar los $42, durante una jornada en la cual el Banco Central aplicó un leve aumento en la tasa de Leliq para intentar contener movimientos del tipo de cambio.

Según un promedio realizado por la autoridad monetaria, el billete terminó a $39,76 para la punta compradora y $41,71 para la vendedora.

El dólar había terminado la semana anterior al alza ante una creciente corriente compradora de divisas y un mercado con incertidumbre luego del discurso del presidente Mauricio Macri en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso.

Los malos datos económicos y el nerviosismo de cara al período electoral, además de impactar de manera directa en la cotización del dólar en las últimas horas, dio impulso al Riesgo País, que continúa por encima de los 700 puntos.

Según operadores, en la rueda también influyó la caída de las monedas emergentes registrada durante lunes y martes en el marco de modificaciones de perspectivas de inversión del MSCI, el ponderador estadounidense de fondos.

Ante el crecimiento en el optimismo vinculado con China, quedaron desplazados los mercados emergentes ya que los fondos de inversión decidieron cambiar el destino del capital hacia el gigante asiático.

Además, en la city el humor no fue bueno tras una publicación de Forbes, la revista norteamericana especializada en finanzas y negocios, que realizó un duro pronóstico sobre el país, al advertir que “la Argentina está a un paso del colapso económico”.

Factores que influyen en la suba del dólar

CLIMA EXTERNO

Indicadores financieros del exterior fueron negativos para los activos argentinos en feriado de carnaval ya que acciones de compañías nacionales que cotizan en Wall Street mostraron, en su mayoría, bajas y el riesgo país pegó un salto y volvió a sus niveles más altos en dos meses.

María Castiglioni Cotter, economista de C&T Asesores, expresó: “El contexto va a ser de volatilidad”. “Las proyecciones de crecimiento mundiales fueron revisadas a la baja, además la negociación de Estados Unidos y China para evitar una guerra proteccionista todavía no llegó a ningún acuerdo y esto incrementa el riesgo de que haya menos actividad comercial en el mundo. Eso impacta en los mercados emergentes y en especial a la Argentina”.

Martín Kalos, economista, agregó: “Hubo una inquietud a nivel mundial sobre los mercados emergentes, en particular por una reclasificación de empresas chinas dentro de los índices de JP Morgan, que hace que el dinero que se abocaba a todos los emergentes ahora vaya un poco más hacia China. Es un reacomodamiento de capitales”.

INFLACIÓN

El Índice de Precios al Consumidor fue de 2,9% en enero y mostró un incremento respecto a diciembre. El número de febrero, que se conocerá la semana próxima, se espera que sea cercano al 4%.

Este índice cambió las perspectivas de inversión de ahorristas y grandes fondos. Castiglioni Cotter, dijo: “Una inflación mayor te lleva a resguardarte (en dólares) por lo cual eso limita las posibilidades de que el Banco Central baje las tasas de interés”.

Kalos agregó: “como la inflación no se reduce, el dólar, al no subir tanto (con los niveles actuales recién igualó el precio que había tocado hacia fines de septiembre, de $41,88) seguía atrasándose respecto a otros precios. Esto genera que haya una expectativa de devaluación en el cortísimo plazo con un riesgo además a mediano plazo por las elecciones y la posibilidad de conseguir financiamiento cuando se termine el giro de fondos del FMI. Por lo tanto muchos actores en el mercado prefieren tomar dólares hoy y eso incita una depreciación”.

RECESIÓN

“El contexto se suma que en Argentina todo se amplifica por la incertidumbre de la economía, que no da señales de haber tocado fondo. Podría ser durante el primer trimestre, pero faltan señales concretas de recuperación”, afirmó Kalos.

Castiglioni Cotter manifestó al respecto: “Además de la cuestión electoral, también es una economía con desequilibrios fiscales y que requiere financiamiento”. Y en ese sentido introdujo dos preguntas que sobrevuelan el mercado y que convierten a la Argentina en un mercado especialmente frágil: “Ahora el país tiene los fondos del FMI pero, ¿qué va a pasar dentro de un tiempo? ¿Y en qué momento va a haber una recuperación de la economía?”.

ELECCIONES

el sube y baja de las encuestas y las chances de un triunfo de la oposición suman volatilidad al mercado. “Existe una polarización entre Mauricio Macri y Cristina Kirchner en la que ninguno saca mucha diferencia y no hay una tercera posición fuerte. Para los inversores hay mucha diferencia entre un candidato y otro”, dijo la economista de C&T.

FUTURO

Por la volatilidad es difícil pronosticar un comportamiento estable del tipo de cambio en el corto plazo. Eso a pesar de que en las próximas semanas el Gobierno contará con dos ayudas.

“La situación podría calmarse por sí sola y por el ingreso de divisas desde el FMI (en marzo llegarán unos u$s11.000 millones) y la exportación de una cosecha que no tendrá sequía y que va a aumentar considerablemente. Eso ayuda pero es lógico que el dólar tienda a subir estando en la parte baja de la banda cambiaria que lo hace ver ‘barato’. Así que es lógico que pegue saltos diarios en los próximos meses”, concluyó Kalos.

Castiglioni Cotter, cerró: “dólares este año van a sobrar. Hay herramientas que permiten pensar que no debería haber tanto volatilidad, la realidad es que la vas a tener igual. El gran tema es dominar la inflación. El BCRA está haciendo cosas para controlarlo, pero no es instantáneo”.

error: Content is protected !!