Bienes incautados

Bienes incautados de la corrupción pasan los días perdiendo su valor patrimonial y contaminando el sueldo a la espera de una resolución. En uno de los galpones donde se guardan alrededor de 35 autos de alta gama, se gastan $250.000 en alquiler.

En total hay secuestrados alrededor de 1.000 vehículos, camiones y hasta ropa. Los gastos para pagar el alquiler de galpones y personal para cuidarlos es cada vez mayor.

En Campo de Mayo hay nueve contenedores con documentación, ropa amontonada, bolsas y zapatillas que datan de 1998 y que ya no sirven.

Con la ley de extinción de dominio, buscan que llegar a una solución para dejar de echar a perder la mercadería y que el Estado deje de gastar millones en su mantenimiento.

En La Boca se encuentra un galpón custodiado las 24 horas donde se guardan autos de alta gana como un BMW, Mercedes Benz, color blanco, gris plata, y una Ferrari roja que tiene un valor de mercado de U$S 1.600.000. Ese vehículo fue secuestrado dentro de un operativo que investigaba al Pata Medina.

Además de tener que costear los gastos del alquiler del lugar, la Fuerza debe encargarse de los gastos de la custodia y de mantener los autos. En total son $ 1,2 millón por mes.

La Fuerza Federal cuenta con 72 depósitos que albergan 992 vehículos y 242 embarcaciones, en todas se deben invertir millones para cuidar bienes que no tienen destino específico.

“Es un gasto para el Estado”, repiten desde la Fuerza y añaden: “Se afecta personal que no está cumpliendo sus funciones reales para custodiar bienes que ni siquiera sabés si van a quedar en manos de la Prefectura para algún fin”. Por ello el prefecto entiende que una ley de extinción de dominio “permite rápidamente subastar y vender y ese dinero vuelve a manos del Estado”.

Hay otro predio en un haras que pertenece a la Policía Federal, ubicado en Ezeiza. Allí, conviven 52 camiones para actividad industrial desde septiembre de 2018, con un establo dedicado a la cría y entrenamiento de 72 caballos para la policía montada.

Allí se guarda una flota de maquinaria pesada para labor industrial que se buscó ingresar al país desde Estados Unidos como camiones de ruta y fueron secuestrados. Ese campo tienen más de $ 205 millones en maquinaria pesada.

El daño ambiental que general es mucho ya que hay un avanzado deterioro de la maquinaria, los fluidos que pueden expedir y su estancia prolongada allí.

En Campo de Mayo hay un galpón de 600 metros cuadrados. Allí hay ropa de todo tipo que ya no sirve porque se acumula desde 1998. Además de ropa hay objetos de todo tipo como cubiertas, tachos industriales de aceite, bicicletas, zapatillas de una gran variedad de números, computadoras, documentación.

Para evitar daños ambientales y de salubridad, Gendarmería realiza licitaciones trimestrales para desinfectar la zona. En el lugar hay nueve contenedores, el valor de cada uno es de $ 15.800 por mes.

Hay en total 266 vehículos, cuyo importe estiman en más de $ 30 millones pero que van perdiendo el valor.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, le explicó a Clarín: “Perdemos millones de pesos por mes, la ciudadanía pierde dos veces, por el robo perpetrado por los delincuentes y porque después se destinan fondos del Estado a cuidar los bienes de los corruptos, narcotraficantes. Por eso necesitamos otro mecanismo que sea eficiente”.

Buenos Aires no es el único lugar donde existen este tipo de galpones, también se pueden hallar en el NEA y en zona de frontera. Estos depósitos son sólo una muestra de otra gran cantidad que se encuentra en el NEA y la zona de frontera al norte del país en donde los bienes secuestrados acumulan tierra y pierden valor.

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