Vacaciones: Comerse el mundo o saborear la vida

El tiempo, durante el año, parece no alcanzar nunca. Las horas del día son insuficientes para la cantidad de cosas que tenemos que hacer. Aquellos que trabajan y que tienen una familia y amigos necesitan tiempo extra para atenderlos y tratan además de hacer alguna otra actividad como practicar un deporte o tener un hobby. Pero aquí no termina la cosa, también hace falta tiempo para dedicarlo al ocio

Cubrir todas estas necesidades parece imposible. A pesar de todo y sin saber cómo lo logramos, terminamos el día cumpliendo con la mayoría de las obligaciones y de las actividades que nos habíamos propuesto realizar. Después nos vamos a dormir, para repetir al día siguiente casi la misma rutina con algunas variaciones, como el agregado de aquellos asuntos que dejamos pendientes del día anterior. Y así se van sucediendo los días… Muchas veces aparecen imprevistos que no estaban en la agenda y que de todas formas debemos atender. Debemos ayudar a un amigo en problemas, enfrentar una enfermedad, podemos chocar el auto y miles de situaciones imposibles de anticipar.

Lo que nos permite seguir adelante es la idea de que en algún momento vamos a parar. Cuando estamos cansados, agotados y creemos que no podemos dar un paso más, nos consolamos pensando que vamos a poder descansar, irnos de vacaciones. Es la zanahoria que nos permite seguir tirando del carro.

Finalmente después de tanto esfuerzo llega el tiempo de las tan ansiadas vacaciones. Dejamos de tirar del carro, soltamos las presiones, se termina la carrera contra reloj y el cansancio.

Vivimos el mismo tiempo pero de otra manera .Los días son más largos, el calor, cuando no es agobiante, nos hace sentir más expansivos y relajados. Dormimos hasta que nos despertamos sin el sobresalto del despertador, nos acostamos sin pensar que nos tenemos que levantar temprano para encarar todas las actividades que forman parte de nuestra vida de todos los días. Hacemos las cosas que nos gustan, nos relacionamos más profundamente con el que tenemos al lado, sin estar pensando en el resto. Se termina la tensión, el tiempo disponible parece alargarse indefinidamente, como si tuviera otra dimensión.

Pero el tiempo no para. Las vacaciones se terminan, nunca parecen ser suficientes. Todo vuelve a empezar. El trabajo, las rutinas, las obligaciones vuelven a ser los protagonistas.

Es importante que logremos mirar nuestra vida en su secuencia completa, trabajo y vacaciones incluidas, en lugar de querer comernos el mundo. Debemos aprender a saborear la vida en todas sus facetas. Esta es la única manera de vivir sin morir en el intento.

Lic. María Gabriela Fernández
Instituto Sincronía
Especialistas en estrés, ansiedad y emociones
www.instituosincronia.com.ar / info@institutosincronia.com.ar

– Acerca de Instituto Sincronía:
Luego de quince años de desarrollo en el tratamiento de la ansiedad y el estrés desde Hémera, la Licenciada Mirta Dall´Occhio integra los nuevos avances en terapia de tercera generación. Al Innovar y ampliar de manera específica el abordaje sobre las emociones humanas, la mirada y los recursos crecen. Hémera evoluciona transformándose en el Instituto Sincronía, con el objetivo de seguir ayudando a las personas a recuperar el balance y la vitalidad. Restableciendo el movimiento creativo y saludable, integrando la mente, el cuerpo y el ambiente de un modo superador. Entrenando a los profesionales de manera práctica y actual, contribuyendo desempeñar su rol con excelencia.

Sabemos el impacto que el estrés tiene en la vida cotidiana. Las tensiones y preocupaciones se tornan excesivas, irrumpen interfiriendo en el desempeño de las actividades sociales, familiares, laborales y académicas. Impactan de manera negativa en la salud de la persona y su entorno. Constituyen trastornos que hacen necesario aplicar tratamientos específicos. El objetivo que proponemos está centrado en la recuperación sustentable de la persona afectada. Esto se logra mediante la comprensión cabal de las causas. Mediante la confianza en los nuevos recursos que provean cambios emocionales, corporales, mentales y de comportamiento. Recuperando la capacidad de elegir, saliendo de los automatismos limitantes. En el Instituto Sincronía somos un equipo de profesionales capacitados para evaluar y llevar a cabo tratamientos focalizados específicamente en los problemas relacionados con el estrés, la ansiedad y otras emociones desreguladas.

Los valores y la destacada formación y compromiso que compartimos en nuestro equipo de profesionales y consultores hacen posible una indicación precisa de los tratamientos. Trabajamos juntos confiando que la salud y vitalidad se educan, se pueden recuperar, y se aprenden a cuidar.

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