La edición de CARNE!, el festival de parrillas y asadores que se realizó en el Hipódromo de Palermo.

El fin de semana pasado se convirtió en un aliado para que unas 55.000 personas aprovecharan entre el sábado y el domingo la primera edición de CARNE!, el festival de parrillas y asadores que se realizó en el Hipódromo de Palermo, Palermotour se dió una vuelta por el predio y esta es la crónica.

Como parte de la tendencia de actividades de difusión de la cocina gourmet, la pista del tradicional hipódromo alojó a más de 60 stands y food trucks, entre ellas las mejores parrillas de Buenos Aires, como La Cabrera, Don Julio o Las Nazarenas. Allí se podía degustar carnes, pescados, cerdo, chorizos caseros y los mejores cortes a la parrilla.

Las hamburguesas gourmet, con carnes seleccionadas, cordero o mezclas innovadoras, también fueron protagonistas, con food trucks de La Cresta, The Embers, Burguer Mood y otros especialistas.

Hubo algunos «colados» a la fiesta de las parrillas, como los ceviches de La Mar, el restorán del mundialmente famoso Gastón Acurio, el chef peruano que le dio un enorme impulso a la gastronomía de su país. También stands de fiambres o de utensilios y accesorios para parrilleros. Todo, acompañado con al menos una decena de stands donde conseguir vinos y cervezas artesanales, más otros siete puestos con los más tentadores dulces.

La gente aprovechó la soleada tarde y armó una especie de picnic, con muchos jóvenes sentados tranquilamente en el piso o en fardos de alfalfa colocados a lo largo del terreno central. Muchos aprovecharon para aprender con las diferentes charlas que hubo con especialistas en carnes, chacinados y las mejores formas de cocinarlos.

«Es una buena oportunidad para conocer parrillas y aprovechar un día al aire libre con la familia», comentó Carlos Alegre, vecino de La Paternal, mientras su hijo Valentín se enchastraba con un helado de chocolate.

Algunos platos levantaron suspiros, como el «choricampi» de la parrilla La Dorita, un chorizo con panceta y queso parmesano envuelto en pan de campo recién horneado. O los enormes salmones que cocinaron en el stand de La Pescadorita. «Ese que están cocinando con manteca y perejil tiene una pinta bárbara, me dijo el parrillero que pesa 25 kilos», comentó Javier Chico, vecino de Boedo.

Otros platos eran realmente originales, como el chorizo de cerdo y jamón crudo de chivito con chimichurri de ajos fritos que ofrecían en Ravello. O las empanadas fritas de yacaré que elaboraban en el puesto de El Baqueano, el restorán de San Telmo que fue elegido entre los mejores de América Latina.

Nos fuimos caminando y pensando en la siestita con una buscapina y uvasal.