El MALBA presenta su primera retrospectiva en Argentina. Jorge Macchi, el desorden que anima las cosas

El próximo 17 de marzo abrirá sus puertas en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, bajo el comisariado de su director, Agustín Pérez Rubio, “Perspectiva”, la primera retrospectiva que Argentina dedica a uno de sus artistas contemporáneos más reconocidos, Jorge Macchi.

Nacido en Buenos Aires, donde continúa trabajando, este creador se inspira en su ciudad natal y también en la literatura de Julio Cortázar o Borges a la hora de crear una producción variada en sus formatos pero caracterizada, en la mayoría de los casos, por su austeridad tanto en el cromatismo como en las formas y por proponernos reflexiones sobre el cariz poético de nuestras experiencias cotidianas recurriendo a técnicas empleadas en el surrealismo o el situacionismo.

En sus trabajos se dan cita miradas frágiles y muy elegantes hacia la la mortalidad, la violencia urbana, los accidentes y el azar, el amor y el deseo, sobre todo cuando no son correspondidos; la percepción visual y la perturbación, la duplicación, la relación entre lo real y lo ficticio o los nexos entre el individuo y la sociedad.

En el MALBA podrán verse sesenta trabajos, entre obras sobre papel, videos, pinturas, fotografías e instalaciones, fechados desde los noventa. Proceden de diversas colecciones privadas y públicas de Argentina, España, Portugal y Estados Unidos y se estructurarán atendiendo a un criterio temático en el que ganarán peso sus cartografías, elaboradas con recortes periodísticos y concebidas como instalaciones donde el tiempo se detiene y los efectos ópticos desmembran la realidad, ayudados por un conveniente uso de la música. Combina enigma y anécdota empleando códigos visuales muy refinados.

El título de esta antología, “Perspectiva”, se debe al planteamiento de la exposición como recorrido por la obra de Macchi desde el presente hacia su pasado personal y artístico, y además hace alusión, en sentido estricto, al arte de reproducir la forma y disposición con que los objetos se manifiestan a la vista, porque en la producción del argentino lo real tiende a deshacerse y se da un carácter ficticio a los signos que pueblan el mundo.

Algunas de las obras que formarán parte de “Perspectiva” se presentan por primera vez en Argentina tras haber sido exhibidas en bienales, ferias y museos de todo el mundo.

Es el caso de la instalación Buenos Aires Tour, incluida en la Bienal de Estambul de 2003 –que abre la muestra–; Caja de música, presentada en la Bienal de San Pablo en 2004; Still Song, realizada para el pabellón argentino de la Bienal de Venecia en 2005 y El cuarto de las cantantes, una instalación basada en el poema Adiós de Idea Vilariño que llevó a cabo junto a Edgardo Rudnitsky, o las videoinstalaciones XYZ, realizada en 2012 para la galería de Peter Kilchmann, Zürich, y From here to Eternity, para el Museo de Lucerna en 2013.

Acompañarán a la muestra dos grandes instalaciones: Refracción (2012), que se exhibirá en la Sala de Exposiciones de la Universidad Torcuato Di Tella desde el 8 de abril hasta el 3 de junio y se dedica a la irrupción de lo impensable en la realidad, y La noche de los museos (2016), un proyecto site-specific para el Museo Nacional de Bellas Artes argentino (MNBA) que se presentará entre el 15 de abril y el 31 de julio de 2016.

Según Inés Katzenstein, Directora del Departamento de Arte de la Universidad Torcuato Di Tella, deberíamos entender a Macchi como un artista que cree en el pensamiento no como un acto instrumental y prístino, ni como una herramienta ordenadora, sino como una potencia cruzada por las fuerzas más oscuras y tanáticas del inconsciente.

Es decir la Inés Katzenstein le da a la sanata o al vino como desayuno violentamente. (La sanata es un género humorístico inventado por el exitoso comediante argentino Fidel Pintos)