El bagre de la familia Loricariidae que despertó curiosidad de los turistas en el lago de Palermo.

Este curioso pez, de poco agradable aspecto exterior, posee unas placas o escudos óseos que lo recubren, como si fuera una armadura. Alcanza hasta los 50 cm de largo. De coloración negro pardusca, posee grandes placas en la zona dorsal y flancos, presenta una aleta dorsal pronunciada, espinosa en sus rayos y una cola de generosas dimensiones. Su aleta ventral es mayor que la anal. La boca, diminuta con respecto al cuerpo, presenta dos «bigotes» o barbillones – a modo de sensores como los bagres-. El fondo del cuerpo es plano y también provisto de placas menores, de coloración menos intensa pero siempre dentro de la gama de los pardos- negros.

Vieja del Agua. Plecostomus plecostomus. Especie de pez de agua dulce, oriundo de países de América del Sur, es una especie caracterizada por la protección de sus cuerpos, revestidos de placas o escudos que los recubren, y por su forma de reproducción, ya que llevan el racimo de huevos fecundados en una cavidad bajo el maxilar inferior y que no abandonan hasta la salida de las crías.

En los lagos de Palermo la confundieron con un monstruo, grave error. Consultamos con un especialista y nos comentó que, «Es lo que comúnmente llaman ‘Vieja del agua’, un bagre de la familia Loricariidae», dijo Marcelo Reguero, paleontólogo del Museo de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Plata. «Esta especie puede existir en los lagos de Palermo, ya sea por que haya nacido ahí o fuese introducido por alguien. Son peces de fondo y pueden ser de un gran tamaño, lo extraño es verlos en la superficie, tal vez el del video esté enfermo», dijo Rosana Mattiello, profesora de la cátedra «Medicina producción y tecnología de fauna acuática» de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA. El pez se alimenta de mojarras, bagres de menor tamaño, sábalos, boguitas o detritos, algas, moluscos y larvas.

Los loricáridos son una familia de bagres o siluriformes fundamentalmente sudamericanos, caracterizada por la posesión de ventosas bucales y conocidos popularmente como vieja del agua, vieja de río, corroncho o cuchas. La función de esta ventosa es el anclaje a superficies, como adaptación a aguas de corrientes rápidas, y como sistema de rascado de algas y materia vegetal enormemente eficiente.

Son especies con poco interés pesquero o de cultivo en acuicultura. Sin embargo, son importantes en acuariofilia, tanto las especies capturadas en el medio natural como algunas de cultivo.

Dentro del mercado acuariófilo algunas especies son muy apreciadas como limpiadores de algas. Hasta la década de los noventa, la mayoría de especies comercializadas eran poco vistosas, y con un número de especies muy reducido. Actualmente se han descubierto un considerable número de especies, gran parte de ellas disponibles en el mercado antes incluso de tener asignado un nombre científico, lo que ha llevado a desarrollar un sistema de numeración para definirlas (los llamados L-numbers). Entre las especies disponibles hay algunas cotizadísimas, de aspecto muy atractivo con líneas y puntos, como pueden ser algunas de los géneros Hypancistrus o Baryancistrus.